Japón es uno de esos destinos que encabezan la lista de sueños viajeros de muchas personas. La mezcla de su cultura, tradición, modernidad, naturaleza y gastronomía hacen que sea un destino increíble que hará que te enamores del país en poco tiempo. Si no lo estabas ya, claro.
Seguramente estés abrumado por la cantidad de lugares que incluir en tu ruta por Japón y no sabes muy bien por donde empezar. Tranquilo, a continuación vamos a desgranar nuestro itinerario de 20 días por el país nipón que te ayudará a organizar tu viaje combinando modernas ciudades con lugares más tradicionales. Todo esto sin olvidarnos de disfrutar de su naturaleza, que a pesar de ser espectacular es ignorada por la mayoría de turistas en el país.
¿Estás listo para empezar?
Índice de contenido
- ¿Cuántos días necesito para visitar Japón?
- Ruta por Japón en 20 días
- Día 1, 2 y 3: Tokio
- Día 4: Excursión a Nikko
- Día 5: Tokio
- Día 6: Excursión al Monte Fuji
- Día 7: Nagoya
- Día 8: Ruta Nakasendo
- Día 9: Takayama
- Día 10: Shirakawa-go y Kanazawa
- Día 11: Kanazawa
- Día 12, 13 y 14: Kioto
- Día 15: Uji y Osaka
- Día 16: Universal Studios Japan
- Día 17: Excursión a Nara
- Día 18: Isla de Miyajima
- Día 19: Hiroshima
- Día 20: Osaka y vuelta a casa
¿Cuántos días necesito para visitar Japón?
Japón es uno de esos países en los que te puedes tirar 2 o 3 meses recorriéndolo en todas direcciones y visitando zonas menos turísticas que valen mucho la pena. Sin embargo, sabemos que no todo el mundo dispone del tiempo ni del presupuesto que se necesita para un viaje así.
En nuestra opinión y basándonos en nuestra experiencia personal dedicaríamos al menos 15 días para un primer viaje a Japón. Un tiempo razonable para acercarse a su cultura y conocer los lugares más icónicos.
Si lo tuyo es montártelo por tu cuenta sigue leyendo porque hemos detallado toda nuestra ruta. Además, si tienes la posibilidad, te recomiendo que le dediques 20 días (o más) para poder incluir algunas visitas extra y saborear (literal y figuradamente) más aún el país.
Por supuesto hay gente que visita Japón en una semana haciendo el típico recorrido de Tokio, Kioto y Osaka. Nosotros tenemos la opinión de que cuando te pasas casi tanto tiempo en el avión como en el destino hay que replantearse las cosas.
En general no recomendamos gastarse tanto en billetes de avión y pegarse la paliza del trayecto para estar tan poco tiempo y verlo todo con prisas.
Cuando viajas por libre los problemas también corren por tu cuenta y pueden salir muy caros. Si algo se tuerce lejos de casa, agradecerás no tener que resolverlo solo.
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Ruta por Japón en 20 días
La ruta final de tu viaje por Japón va a depender sobre todo de las ciudades a las que vueles en tu entrada y salida del país. En este caso, nosotros entramos a Japón por el aeropuerto internacional de Narita en Tokio y salimos por Osaka. Nuestra ruta la iniciamos en la capital y fuimos bajando hacia el sur del país, haciendo visitas durante todo el recorrido.
Basándote en ella podrás aprovechar más tu estancia añadiendo algunas paradas o estando más tiempo en cada sitio si compras el JR Pass. Esto es un bono que te permite coger todos los trayectos en el tren bala o Shinkansen de la compañia Japan Railways durante un número determinado de días.
Nosotros echamos números y decidimos no hacerlo. Japón fue una de las últimas paradas de nuestro segundo viaje sin billete de vuelta por Asia como mochileros. En un viaje de más de 6 meses hay que recortar en algunas cosas y no iba a ser en comida.
Con este itinerario no te va a quedar tiempo para aburrirte y vas a acabar necesitando unas vacaciones de las vacaciones. Quizá solo estés en Japón una vez en la vida y merece la pena hacer el esfuerzo de madrugar y aprovechar muy bien todos los días.
Puede que tengas dudas respecto al coste de un viaje así, por ello también hemos detallado todos los gastos en nuestro presupuesto para viajar a Japón. Te adelantamos que nos sorprendió (para bien) ya que esperábamos gastarnos más dinero. Ahí podrás comprobar que económicamente es un viaje al alcance de mucha gente si te lo montas bien. De que vuelvas con una maleta llena de chorraditas del Don Quijote no me hago responsable.
Por último, un tema importante es informarte de cómo tener internet en Japón ya que te resultará imprescindible una vez allí. En ese artículo te lo contamos todo con más detalle.
Y sin más dilación, vamos con la que para nosotros es la ruta perfecta de 20 días para un primer viaje a Japón.

Día 1, 2 y 3: Tokio
Aterrizamos en Tokio casi a medio día, así que nada más llegar al centro fuimos a nuestro hostel para dejar las mochilas porque nos moríamos de ganas de comenzar a explorar la ciudad. El Lodging Tokyo Ueno fue el alojamiento más barato que encontramos en la zona de Ueno con disponibilidad. Como a nosotros nos pilló de improvisto y nos vimos abrumados con la búsqueda hemos hecho una guía de dónde alojarse en Tokio que seguro te ayudará a elegir la mejor opción para ti.
Nuestro hostel está situado cerca del Parque de Ueno, por lo que aprovechamos para visitarlo lo primero. Además nuestro viaje justo coincidió con el sakura (la floración de los cerezos) y estaba todo precioso con los árboles llenos de flores y decoraciones de farolillos. Si tu también quieres ver esta maravilla con tus propios ojos infórmate aquí de cómo ver cerezos en flor en Japón.
Acabamos el día paseando por la calle comercial Ameyoko y cenando nuestro primer ramen del viaje en Hakata Ramen Ichiban, que por cierto, estaba espectacular.


El segundo día por la capital de Japón lo comenzamos visitando el barrio de Asakusa, el barrio tradicional de Tokio. Aquí visitamos el templo Sensō-ji, uno de los más famosos de toda la ciudad. El complejo está formado por varios edificios religiosos, la Puerta Kaminarimon con el enorme farolillo rojo, la Puerta Hōzōmon, el Salón Principal (Hondō) y la bonita Pagoda de Cinco Pisos.
Te recomendamos madrugar y venir a primera hora para poder disfrutar del ambiente especial del templo sin mucha gente, aunque si puedes, vuelve también por la noche para verlo todo iluminado.

En esta zona también puedes pasear por la calle Nakamise-dori, la calle comercial más antigua de Japón en la que te encontrarás un montón de tiendas de souvenirs, restaurantes y puestos de comida callejera donde poder probar alguna de las delicias japonesas.
Después subimos a la última planta del Asakusa Culture Tourist Information Center para disfrutar de su mirador gratuito en la última planta. Continuamos hasta el Parque de Sumida desde donde se tienen unas buenas vistas de la torre Tokyo Skytree, el mirador más alto de Japón y desde donde también puedes ver el peculiar edificio de la cerveza Asahi. Sí, el que tiene una caca dorada encima.
Y aunque a nosotros no nos dio tiempo, nos hubiera encantando poder empezar el día con un free tour por Asakusa con guía en español para ponernos en situación y conocer más detalles de este barrio y de la cultura japonesa.
Por la tarde fuimos al barrio de Shibuya, uno de los lugares más icónicos de Tokio. Aquí están el paso de cebra más transitado del mundo, la estatua de Hachiko, el mirador Shibuya Sky y el Miyashita Park.


Acabamos este día súper intenso y completo paseando por el bullicioso barrio Shinjuku, te recomendamos ir por la noche para poder pasear por sus calles llenas de neones iluminados.
Si llegas a tiempo también puedes subir a lo alto del edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio para disfrutar de unas vistas gratuitas y cenar algo en una de las izakayas (tabernas tradicionales japonesas) del callejón Omoide Yokocho.
El tercer día por Tokio visitamos algunas cosas que nos habían quedado pendientes como el Templo Gotokuji dedicado a Maneki–neko y el Santuario Meiji, uno de los más populares y visitados de Tokio. Entre ambos templos se encuentra el barrio de Shimokitazawa, un barrio con mucho ambientillo en sus calles, gente joven y lleno de tiendas de ropa de segunda mano y antigüedades donde puedes encontrar verdaderas reliquias.
Acabamos el día en el barrio de Akihabara, el barrio friki por excelencia de Tokio y de todo Japón. Ahí vas a encontrar todas las tiendas que quieras de electrónica, videojuegos, manga y anime.
Como somos humanos caímos en la tentación y nos gastamos unos cuantos yenes en los gachapones y en las recreativas jugando a nuestro juego favorito de Japón, el Taiko no Tatsujin.


Día 4: Excursión a Nikko
El cuarto día hicimos una de las excursiones típicas que se hacen desde Tokio. Nos fuimos a la bonita aldea de Nikko donde tuvimos el primer contacto con la naturaleza de Japón. Nosotros decidimos dedicarle el día completo e incluso nos quedamos a dormir. Para ello elegimos el hotel Nikko Park Lodge Tobu Station, situado muy cerquita de la estación. No es necesario pasar la noche pero nosotros lo preferimos para no ir con prisas y el estrés de volver a tiempo.
El pueblo de Nikko declarado Patrimonio de la Humanidad, está situado en un Parque Nacional rodeado de montañas donde podrás hacer varias rutas de senderismo, visitar cascadas y, sobre todo, disfrutar del conjunto de templos más antiguo de Japón.

Lo primero que visitamos fue el Puente Shinkyo, uno de los más fotogénicos de Japón situado poco antes de llegar a la zona donde se encuentran los santuarios.
El templo más importante de todos es el santuario Toshogu y el mausoleo de Tokuwaga Ieyasu (dedicado al primer shogun Tokugawa de Japón) formado por varios edificios, puertas y pabellones. La entrada es de 1600 yenes por persona, que aunque es algo cara merece mucho la pena. También visitamos el santuario Futarasan, el templo Rinnoji y el mausoleo Taiyuin-byo.


Después de una buena dosis de templos nos acercamos al Abismo de Kanmangafuchi, una garganta formada por la lava de una erupción volcánica y custodiada por estatuas de deidades Jizo junto a un río.
Si aprietas mucho el itinerario o si duermes en Nikko y te sobra tiempo al día siguiente también puedes visitar las cascada Kegon, especialmente bonita en otoño con el momiji (enrojecimiento de las hojas de arce japonés) y el lago Chuzenji.
Te recomendamos informarte más de qué ver en Nikko y cómo visitarlo si te estás planteando hacer la excursión por libre. Aprovecharás mucho más tu visita.

Una forma fácil de condensarlo todo en un día sin tener que pasar la noche es hacer una excursión a Nikko de día completo desde Tokio. Perfecto para itinerarios apretados.
Otra visita típica desde Tokio que nosotros no hicimos por falta de tiempo fue la excursión a Kamakura. En ella se visita, junto con un guía en habla hispana, esta ciudad que fue el centro político del Japón medieval, sus templos y como no, el famoso Buda de bronce de 13 metros de altura. Si vas a estar bastante tiempo por Tokio te recomendamos ir a ambas, Nikko y Kamakura.
Día 5: Tokio
El quinto día de viaje volvimos de Nikko a Tokio por la mañana para continuar explorando la fascinante capital de Japón. En primer lugar visitamos la bonita estación de Tokio y continuamos caminando hasta el Palacio Imperial y sus alrededores. Muy cerca se encuentra también el foso Chidorigafuchi, un buen lugar para ver los cerezos en flor si tu viaje coincide con el sakura.
Y si todavía te quedan ganas de ver templos después del día en Nikko puedes acercarte al santuario Yasukuni que horna a los caídos en Japón durante las guerras.

Por la tarde fuimos hasta la Torre de Tokio para disfrutar de una de las mejores vistas panorámicas de la capital japonesa desde su plataforma situada a 150 metros de altura. Aunque si quieres ver la propia torre te recomendamos visitar el mirador gratuito de Azabudai Hills. Eso sí, ten mucha paciencia porque suele estar muy concurrido, sobre todo a la hora del atardecer.
Si quieres una experiencia diferente en Tokio, también puedes visitar el teamLab Borderless, un museo de arte digital que se ha hecho muy popular sobre todo en Instagram y que te dejará con la boca abierta con todas sus instalaciones.
Una buena forma de acabar el día es visitando el barrio de Odaiba, una isla artificial situada en la bahía de Tokio. En esta zona podrás visitar el Puente Rainbow, una réplica de la Estatua de la Libertad, el centro comercial Divercity con su Gundam a tamaño real y disfrutar de las vistas desde el mirador de la Sede de la Fuji TV.
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Día 6: Excursión al Monte Fuji
El sexto día tocó uno de los platos fuertes, la visita al mítico Fuji. Si estabas dudando te adelantamos que fue de lo que más nos gustó de todo nuestro viaje por Japón. La realidad es que nos hubiera gustado subir al Monte Fuji pero no era posible por la época del año así que con contentamos con verlo de cerca.
Nos levantamos muy temprano y después de varios trenes llegamos al pueblito de Kawaguchiko situado en la Región de los Cinco Lagos. Este es uno de los mejores lugares para ver el Monte Fuji. Si quieres conocer el resto tenemos un artículo donde te contamos cómo ver el monte Fuji y los mejores miradores.
Si te gusta la montaña y tu viaje coincide con la temporada oficial también puedes subir al Monte Fuji y tendrás una experiencia mucho más aventurera.
Ya en nuestro destino lo primero que hicimos fue ir directos hasta la Pagoda Chureito para admirar la que probablemente sea la vista más típica y bonita del Fuji, con la pagoda en primer plano y los cerezos en flor, una imagen de postal. Lo cierto es que el florecimiento de los cerezos ayuda a resaltar más si cabe la belleza de estas zonas de Japón.

Te recomendamos madrugar y llegar lo más pronto posible a la Pagoda Chureito, sobre todo si tu viaje coincide con la floración de los cerezos. Durante el sakura las colas que se forman pueden llegar a ser de horas. En nuestro caso, tuvimos que esperar 45 minutos pero valió la pena.
La parte mala de visitarlo en esta época es que solo podrás estar en el mirador 5 minutos de reloj, mientras que si lo visitas en otro momento del año estará mucho más tranquilo y podrás estar el tiempo que quieras admirando las vistas. No habrá flores de cerezo pero no se puede querer todo en esta vida.
Después nos fuimos a otro de los puntos típicos para ver el Fuji, la calle Shimoyoshida Honcho y aprovechamos para probar nuestro primer helado de té matcha en un puestecillo que se llama Honcho Cha Cha.


Lo último que hicimos antes de coger los trenes de vuelta a Tokio fue subir hasta la zona del lago Kawaguchiko donde también hay varios puntos de vista del Monte Fuji.
Una vista típica es frente a la tienda de conveniencia Lawson, sin embargo, justo a la semana siguiente de ir nosotros pusieron una barrera para impedir la vista. Esto se debió a los cientos de turistas que todos los días provocaban atascos e invadían la carretera para hacer la foto. Por lo que ten en cuenta que desde junio de 2024 esta vista está tapada.
Una actividad divertida si te da tiempo es alquilar una bicicleta y bordear el lago, pasando por Oishi Park. Eso sí, ten en cuenta que las vistas al Fuji son recorriendo la cara norte del lago.
Por último, si no te quieres complicar, siempre puedes contratar una excursión desde Tokio al monte Fuji, lago Kawaguchi y la pagoda Chureito con guía en habla hispana. Un día súper completo en el que subirás a la cima del icónico Fuji en teleférico.

Día 7: Nagoya
Amanecimos en Tokio una vez más y empezamos el día probando un desayuno japones en Coffee Mika. Tienes que probar sus tostadas francesas y la tortilla rellena, ¡espectaculares!
Aprovechamos la mañana para hacer alguna compra de última hora por Akihabara como la Nintendo Switch antes de coger un autobús que nos llevó a nuestra siguiente parada en la ruta por Japón: Nagoya.
Usamos la ciudad de Nagoya básicamente como base de operaciones ya que es la ciudad que nos quedaba más próxima para hacer la famosa ruta Nakasendo, que teníamos muchas ganas de hacer.
Al ir en autobús llegamos algo tarde por lo que no nos dio mucho tiempo a ver lo que teníamos previsto en la ciudad. Nuestra idea era ver el castillo de Nagoya, el santuario Atsuta y el parque Tsuruma. No obstante, aprovechamos para pasar tiempo y hablar de la vida con Hyo, nuestro anfitrión de Couchsurfing y sus 9 gatitos que ha rescatado de la calle.
Conocer un país es también este contacto directo y cercano con su gente así que no nos arrepentimos de la decisión.
Acabamos el día probando la comida típica de la zona en una izakaya y bebiendo unas cervezas japonesas con Hyo, nuestro anfitrión local.


Día 8: Ruta Nakasendo
El día siguiente lo dedicamos a hacer la ruta Nakasendo, una antigua ruta que conectaba el antiguo Tokio (Edo) con Kioto a través del valle de Kiso cruzando los llamados Alpes Japoneses.
El tramo más popular es Magome-Tsumago, que son aproximadamente unos 8 km con un poco de desnivel al principio. Nosotros al final alargamos un poco más la ruta llegando hasta la ciudad de Nagiso, donde hay una estación de tren. Así pudimos volver a Nagoya directamente sin tener que coger un autobús de vuelta a Magome y deshacer el recorrido que hicimos para llegar.

En Magome puedes admirar las distintas casas tradicionales, varios museos, un molino, así como el antiguo tablón de anuncios del shogunato y el mirador en lo alto del pueblo.
La ruta continúa entre campos de cultivo, casas tradicionales, bosques y riachuelos. Durante el recorrido te encontrarás con la casa de té Tateba-chaya donde hacer un alto en el camino para descansar y degustar un té y, más adelante, las cascadas Odaki y Medaki. Una vez en Tsumago verás un montón de casas tradicionales convertidas en tiendas de artesanía y restaurantes, además de algún que otro santuario, molino y posadas.
Nos pareció un planazo para pasar el día y visitar el Japón rural por lo que hemos hecho un artículo bien completo sobre cómo hacer la ruta Nakasendo. Ahí tienes toda la información que necesitas para hacer la ruta como nosotros.
Al terminar volvimos a Nagoya para cenar un buen ramen (algo que se estaba convirtiendo en tradición) y descansar, que buena falta hacía.


Día 9: Takayama
El siguiente día cogimos un autobús por la mañana para llegar a Takayama. Esta ciudad destaca por su gran cantidad de destilerías y bodegas de sake, la carne de wagyu de Hida (que está a precios de escándalo) y los amuletos Sarubobo. Estos últimos son unas muñecas tradicionales que las abuelas fabricaban para sus los nietos y que ahora se han convertido en un símbolo de la ciudad.
En Takayama visitamos el casco antiguo de la ciudad repleto de bonitas casas del periodo Edo muy bien conservadas, tiendas de artesanía, galerías de arte, cafeterías y bodegas de sake. Después de callejear un poco, entramos en la Residencia Yoshijima, una antigua casa tradicional japonesa que fue residencia familiar y bodega de sake al mismo tiempo.

Tanto ver barriles de sake por todas partes, tiendas y destilerías acabamos entrando en la bodega Funasaka donde probamos varios tipos de sake. Tienen un sistema en el que debes sacar el vasito para la degustación en un gachapón y luego te lo quedas de recuerdo. No obstante, si quieres profundizar más sobre este licor de forma entretenida haz una visita guiada a una bodega de sake con degustación incluida.
En la ciudad también visitamos algunos templos como el Templo Hida Kokubunji, el más antiguo de Takayama que tiene un gran árbol ginkgo con nada más y nada menos que 1200 años de antigüedad y el Santuario Sakurayma Hachiman, donde se celebra el festival de otoño de Takayama.
Si te apetece saber un poco más de la ciudad, te recomendamos hacer una visita guiada por Takayama acompañado de un guía local donde conocerás más en profundidad los monumentos y la ciudad.
Si te sobra tiempo también puedes visitar la aldea de Hida no Sato, situada a 40 minutos caminando o 10 minutos en autobús desde Takayama. Esta aldea es un museo al aire libre formado por unas 30 casas tradicionales que se han traído de otros lugares de la región y se han colocado allí formando este pequeño poblado tradicional. La aldea de Hida puede ser una alternativa a la famosa y turística aldea de Shirakawa-go.
Por la noche nos fuimos temprano a dormir ya que el día siguiente teníamos que madrugar mucho ya que venía una jornada intensa. Por suerte, nuestro alojamiento Country Hotel Takayama estaba justo frente a la estación de autobúses donde tomaríamos el transporte a Shirakawa-go.


Día 10: Shirakawa-go y Kanazawa
¡Un nuevo día y una nueva aventura! Nos levantamos súper pronto para coger el primer autobús que salía de Takayama a la bonita aldea en plenos Alpes Japoneses de Shirakawa-go.
Si puedes, lo mejor es ir a primera hora para ver la aldea lo más tranquila posible. Aunque es un lugar muy turístico nosotros te recomendamos incluir en tu ruta una visita de medio día porque merece mucho la pena. Además, queda de camino a Kanazawa.


La aldea histórica de Shirakawa-go fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y no nos extraña después de haberla visitado. Este pueblo está situado en un enclave rural precioso rodeado de las montañas de los Alpes Japoneses. Destaca sobre todo por las típicas casitas de estilo gassho-zukuri muy bien conservadas.
Lo mejor de la aldea es perderte por sus calles y observar la arquitectura. Puedes comenzar recorriendo la calle principal, Shirakawago Kaido, donde encontrarás un montón de tiendas de souvernirs, artesanía, puestos de comida callejera y pequeños restaurantes.
También encontrarás algún que otro museo y varios templos como el templo Hongaku-ji, el templo Myozen-ji y el Santuario Shirakawa Hachimangu. Y no te olvides de visitar las tres casas de Shirakawago, tres casas alineadas y situadas en un extremo del pueblo frente a unos arrozales, una de las imágenes más típicas de la aldea.

Te recomendamos acabar la visita subiendo al mirador Shiroyama para tener una panorámica de todo el valle y el pueblo. Ten en cuenta que si tu visita coincide con el invierno, el mirador permanecerá cerrado por las nevadas.
Se previsor
Te recomiendo sacar con antelación los billetes de los autobuses porque se suelen agotar. Nosotros compramos ambos trayectos el día antes en la estación de Takayama y conseguimos asientos de milagro.
Asegúrate un sitio y reserva online el bus de Takayama a Shirakawa-go aquí y de Shirakawa-go a Kanazawa aquí.
Después de coger otro autobús llegamos a Kanazawa, donde lo primero que hicimos fue probar un Tonkastu con curry en la cadena del gorila Go Go Curry. Ese día por la tarde visitamos los jardines Kenroku-en, uno de los 3 jardines más bonitos de todo Japón.
Acabamos el día con nuestro nuevo anfitrión de Couchsurfing, Tsuyoshi, con un plan muy japonés: bañándonos en un onsen local. Los onsen son baños termales públicos japoneses separados por sexos donde hay que ir complemente desnudos. También existen hoteles que tienen onsen privados para sus huéspedes aunque son mucho más caros que los públicos.


Día 11: Kanazawa
El siguiente día en Kanazawa paseamos por los distritos de geishas de Higashi Chaya y Kazuemachi donde parece que el tiempo se ha detenido. Por esa zona hay un montón de tiendas que venden cosas hechas con pan de oro, incluso hasta helados.
También paseamos por el antiguo barrio de samuráis de Nagamachi y entramos en la casa Samurai Nomura, una casa tradicional que nos encantó con un precioso jardín donde se conservan algunos objetos personales del samurái.


A la hora de comer visitamos el mercado Omicho con sus puestos de comida fresca y restaurantes. Puede ser una opción para picar algo pero nos pareció algo caro comparado con otros sitios y decidimos no sentarnos a comer en sus puestos.
Por la tarde dimos un paseo durante el que visitamos el Parque del antiguo Castillo de Kanazawa, los jardines Gyokusen’inmaru y el santuario Oyama, ya que todo está situado muy cerca.

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Día 12, 13 y 14: Kioto
Los siguientes tres días los dedicamos a visitar la bonita ciudad de Kioto, que destaca por sus más de 2000 templos y santuarios. Ni se puede ni hace falta verlos todos, por eso nos dedicamos a visitar los que consideramos los mejores templos de Kioto. Prepárate para una buena dosis cultural en esta ciudad.
Llegamos a la estación de trenes desde Kanazawa y nada más salir de la estación nos topamos con la torre de Kioto, el edificio más alto de la ciudad. Si te apetece disfrutar de unas buenas vistas panorámicas, puedes comprar la entrada para subir al mirador que hay en lo alto.
Nosotros lo primero que hicimos fue ir a dejar las mochilas al hotel Kyoto inn Mio que resultó estar muy bien situado. Acto seguido fuimos a comer un ramen en una tasca japonesa con solera que encontramos cerca. Se llama Ramen Fuji-Gojo y te aseguramos que el rico sabor de su ramen es directamente proporcional a la cantidad de grasa quemada en sus paredes.
Con los estómagos llenos fuimos a hacer un free tour por Kioto donde conocimos algunos de los atractivos de la ciudad y muchas historias interesantes de la cultura japonesa y de Kioto. Lo mejor de todo es que vas acompañado de un guía que habla español por lo que no te pierdes ningún detalle.

Después nos acercamos al templo Kiyomizu-Dera, uno de los más populares de la ciudad. Seguimos caminando por el barrio de Higashiyama, paseando por las cuestas Sannenzaka y Ninenzaka desde donde se tiene la famosa vista de la pagoda Yasaka.
Terminamos el día dando otra vuelta por el barrio de Gion, conocido por sus geishas y donde visitamos también el Santuario Yasaka y la calle Hanamikoji. Muy cerca de Gion se encuentra el barrio de Miyagawacho y el callejón Pontocho donde también es común ver geishas y maikos (aprendices de geishas).
Si te interesa toda el tema de las geishas puedes hacer un free tour por el barrio de Gion donde aprenderás mucho sobre la vida, educación y formación de estas mujeres. Además podrás entrar en una casa de geishas para verla con tus propios ojos.

El segundo día por Kioto visitamos a primera hora el Pabellón Dorado o Templo Kinkaku-ji. Está completamente revestido con pan de oro y es otro de los templos principales y más famosos de la ciudad. Te recomendamos visitarlo a primera hora para evitar la masificación. Al salir, aunque no es imprescindible, te puedes acercar al templo Ryoanji que destaca por su jardín zen y está bastante cerca.
Después tomamos la última línea de tranvía que queda en Kioto para ir a la zona de Arashiyama. Aquí visitamos el famoso bosque de bambú, que sinceramente nos decepcionó un poco. Consta de un pequeño paseo de 5 minutos y por supuesto está lleno de gente, por lo que si vas justo de tiempo en nuestra opinión se podría omitir.
Lo que sí que nos gustó más por la zona fue pasear por la ribera del río Katsura donde también puedes darte un tranquilo paseo en barca. Por último, en la zona se encuentra también el curioso templo Otagi Nenbutsuji repleto de pequeñas estatuas de Buda en piedra.

De vuelta a la estación de tranvía Randen vimos el Kimono Forest, una exposición con un montón de pilares con diferentes telas de kimonos. Te recomendamos visitarlo a última hora de la tarde o de noche para ver los cilindros iluminados. Y hablando de kimonos, algo muy común en Kioto que verás en todas partes es alquilar un kimono tradicional y recorrer la ciudad vestido al estilo tradicional japonés.
En nuestro último día en Kioto toca visitar otro de los templos más icónicos de la ciudad, el templo Fushimi Inari-taisha o templo de los 10000 toris (estructuras típicas de color rojo en forma de puerta). Famoso por aparecer en la película de Memorias de una Geisha.
Cerca de este templo encontrarás un montón de puestos callejeros de comida. Nosotros aquí probamos los taiyaki, una especie de gofre japonés relleno en forma de pez. El relleno de anko o pasta dulce de judías rojas es el más típico y tradicional pero encontrarás muchos otros. Después de varias pruebas os recomendamos comerlos en la cadena Naruto Taiyaki que encontrarás en varias ciudades, son los que están más ricos y con más relleno.
Después de comer seguimos haciendo unas últimas visitas en las que vimos el Santuario Yasaka y el parque Maruyama. Cerca aprovechamos también para ver el Templo Chionin, el canal Okazaki y el santuario Heian.

Día 15: Uji y Osaka
Muy cerca de Kioto está la ciudad de Uji, famosa en todo el país por la buena calidad de su té verde. De camino a Osaka queda bastante bien hacer una parada técnica de medio día en Uji para disfrutar de la ciudad.
En Uji te recomendamos visitar el templo Byodo-in, el más famoso de la ciudad y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Como dato curioso, fíjate en la parte de atrás de las monedas de 10 yenes y verás este mismo templo.

Seguimos callejeando por el centro histórico conocido como Naka-Uji donde encontramos edificios del periodo Edo, muchos de los cuales están relacionados con el té. Recorremos la calle Omotesando y cerca se encuentra la casa de té Taihoan donde puedes asistir a la ceremonia del té y el Santuario Ujigami.
Después de una visita rápida por Uji nos fuimos dirección a Osaka, una bulliciosa ciudad llena de caos, neones y famosa por lo bien que se come. De hecho, el lema de Osaka es: comer hasta arruinarse. Así que ya sabes, si te gusta comer y probar platos nuevos esta es tu ciudad.


Haciendo honor a su lema lo primeros que hicimos fue irnos a comer. Probamos nuestros primeros takoyakis (una especie de buñuelo relleno de pulpo) y de postre una tarta de queso al estilo japones en Rikuro’s que debes probar. De nada.
Acto seguido nos fuimos a explorar la zona más mítica de Osaka, el Canal Dotonburi. Por esta zona hay mucha vidilla y te encontrarás con un montón de neones, publicidad y locales que compiten por tener la decoración más loca en su fachada. Junto al canal tienes que ver el cartel de Glico Man, uno de los más famosos y símbolo de la ciudad de Osaka.
Tras un largo día nos fuimos a nuestro alojamiento, Hostel Furoya, ya que al día siguiente tocaba un buen madrugón de nuevo. El hostel es de literas pero estaba genial con zona común y cocina donde hacerte café gratis por la mañana (a mi con eso ya me ganaron). Además fue el alojamiento más barato que tuvimos en Japón, para nosotros buena calidad/precio.
En Japón no eres nada sin Internet
En nuestro viaje teníamos que usar Google Maps hasta para ir al baño.
Infórmate bien de cómo tener internet en Japón porque te hará falta, los japoneses van justitos de inglés y seguramente tu vayas justito de japonés.
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Día 16: Universal Studios Japan
Estando en Osaka y siendo fans de Super Mario Bros no quedaba otra que ir al parque de atracciones de Universal Studios que hay en Osaka. Allí flipamos sobre todo con el mundo de Nintendo y el de Harry Potter, aunque encontrarás muchos otros dentro del parque. El recinto es tan grande y hay tantas cosas que tener en cuenta que hemos hecho una guía para visitar Universal Studios Japon que te será muy útil si planeas ir.


Nosotros fuimos por nuestra cuenta en transporte público. No tiene mayor dificultad ya que hay una parada de tren y de autobús en la misma puerta del parque. Eso sí, te recomendamos sacar con antelación las entradas a Universal Studios Japan aquí para ganar tiempo y evitar hacer más colas innecesarias.
Comprar tu entrada online te permite entrar un buen rato antes del horario de apertura oficial del parque, lo cual es clave si quieres asegurar tu entrada en Super Nintendo World sin necesidad de pagar el pase exprés.
Ese día lo dedicamos 100% a disfrutar como niños de las atracciones, los decorados y los espectáculos. Es un plan super divertido que te recomendamos incluir en tu itinerario por Japón.

Día 17: Excursión a Nara
El día siguiente dedicamos la mañana a hacer una excursión a la ciudad de Nara, famosa por sus ciervos sagrados considerados mensajeros de los dioses. Razón por la que se encuentran protegidos. Aunque está más cerca de Osaka también se puede visitar desde Kioto por lo que si no quieres preocuparte de la logística puedes contratar una excursión a Nara desde Kioto con guía privado.
Uno de los principales atractivos de esta ciudad es el parque de Nara repleto de ciervos y donde se encuentran también el templo Todaiji, el santuario Kasuga y el templo Kofukuji.
También puedes probar uno de los mochis de matcha más famosos de todo Japón en Nakatanidou. Aquí los hacen de la forma tradicional apaleando la masa en un gran cuenco de madera, todo un espectáculo digno de ver y por el que se forman largas colas diariamente.

Tenemos que confesar que para nosotros la visita a Nara fue algo agridulce. La población de ciervos ha aumentado mucho y algunos están en muy malas condiciones. Además de que se han vuelto adictos a las galletas que venden por todas partes para alimentarlos. Una vez más tenemos que pedir por favor que no contribuyas a esta situación y no alimentes a los animales.
A consecuencia de la situación hay que tener cuidado con los ciervos porque algunos se han vuelto agresivos intentando robar comida a los turistas. Después de haber visto el panorama, nosotros omitiríamos esta visita y dedicaríamos el tiempo a otra cosa.
Después volvimos a Osaka y terminamos de ver algunas cosas que nos quedaron pendientes como el Castillo de Osaka con su bonito parque y algunos templos como Shitennō-ji, Isshinji y el Santuario Yasaka Namba. Si te interesan los santuarios puedes hacer un free tour por los templos de Osaka donde visitarás los más importantes y característicos de la ciudad de la mano de un guía en español.
También aprovechamos para visitar el barrio retro-futurista de Shinsekai con la torre Tsūtenkaku antes de coger el autobús nocturno dirección a Hiroshima.

Día 18: Isla de Miyajima
Nada más llegar a Hiroshima, dejamos las mochilas en las consignas de la estación y cogimos directamente el ferry que te lleva la Isla de Miyajima para pasar el día entero allí.
El punto más icónico de Miyajima es el Santuario de Itsukushima con su enorme Torii flotante, una de las imágenes más famosas de Japón. Si puedes elegir, te recomendamos visitarlo con marea alta porque así parece que todos los edificios del templo están flotando sobre el mar. Aunque por otro lado en marea baja podrás caminar por debajo del tori y verlo más de cerca.
Al lado del santuario se encuentra el Parque Momijidani, especialmente bonito en otoño con toda la vegetación en todos ocres y rojizos. Después te recomendamos subir al monte Misen en funicular o haciendo alguna de las rutas de senderismo que hay en el monte más alto de Miyajima. Arriba encontrarás templos budistas, formaciones rocosas y unos miradores con vistas espectaculares al mar interior de Seto y a sus islas.

De regreso atravesamos la calle comercial Omotesando donde nos paramos en alguna de sus tiendecitas a probar los momiji manju. Unos dulces típicos de la isla en forma de hoja de arce con varios rellenos disponibles que están riquísimos.
Después cogimos el ferry de vuelta a Hiroshima, recogimos las mochilas y nos fuimos directos a nuestro hotel Santiago Guesthouse Hiroshima para pegarnos una buena ducha, cenar y descansar.
Día 19: Hiroshima
El día 19 del viaje lo dedicamos a conocer la ciudad de Hiroshima, tristemente conocida por ser el objetivo donde cayó una de las 2 bombas atómicas usadas en la Segunda Guerra Mundial.
Lo primero que visitamos fue el Parque de la Paz. Antes de la bomba atómica este lugar era el centro neurálgico y financiero de la ciudad. Hoy en día es un parque en memoria de las víctimas del ataque nuclear.
También visitamos la Cúpula de la Bomba Atómica, donde podrás ver como quedó el antiguo Auditorio de Promoción Industrial. Este edificio fue el más cercano al hipocentro de la bomba nuclear y el único que se mantuvo en pie después del bombardeo. Lo dejaron tal cual quedó en memoria de lo sucedido.


Si tienes tiempo y te apetece también puedes visitar el Museo Conmemorativo de la Paz donde aprenderás muchos datos históricos de lo ocurrido, así como los efectos de la bomba en la población. Frente a él está el Cenotafio para las víctimas de la bomba atómica con los nombres de los fallecidos y también puedes ver la Llama de la Paz y visitar el Monumento a la Paz de los Niños.
Para acabar el día visitamos el castillo de Hiroshima y cenamos unos de los mejores okonomiyakis al estilo de Hiroshima de la ciudad en el restaurante Okonomiyaki Teppan-yaki Momiji-Tei. A diferencia de los de Osaka estos okonomiyakis se preparan con fideos y llenan bastante más.

Día 20: Osaka y vuelta a casa
Debíamos volver a Osaka para coger el vuelo de salida. Este trayecto se puede hacer de nuevo en autobús nocturno o mucho más cómodo y rápido en tren bala, que tarda apenas 1 hora y media.
Este último día aprovechamos para ver alguna cosa más de Osaka como la zona de Nipponbashi Denden Town donde nos encontramos con muchísimas tiendas de anime, manga, videojuegos de segunda mano, tiendas de cartas y tecnología en general. Además, el barrio está plagado de Maid Cafés donde veréis a sus trabajadoras vestidas de doncella intentando captar clientes en la calle.
Aprovechamos la comida de despedida para ir una vez más a comer sushi en cinta transportadora en la cadena Sushiro, una de las más baratas que probamos en todo el viaje pero que para el precio conserva una calidad decente. Una buena manera de despedirnos de Japón antes de ir al aeropuerto para coger el avión de vuelta a casa.

Esperamos que este itinerario diario te haya servido de ayuda e inspiración para planificar tu ruta por Japón, un país que nos ha encantado y que es muy fácil de visitar por libre. Coge lo mejor de él y adáptalo a tus propias preferencias y situación. Esperamos que disfrutes mucho de tu propia aventura. Ahora toca ir preparando el equipaje, aquí te dejamos nuestra guía de qué llevar a Japón para que no se te olvide nada.
Nosotros estamos seguros de que volveremos muy pronto para continuar explorando todas las maravillas que ofrece este país y visitar las cosas que nos quedaron pendientes.
Si quieres seguir profundizando y preparando tu viaje tenemos mucha más información que te resultará útil en nuestra guía de viaje a Japón.
¡Que tengas un gran viaje!


